Por Evangelina Fis en Alfabetización de datos Data Analytics Slider

Data Literacy no es hoy una habilidad técnica, sino una competencia estratégica urgente que impulsa la rentabilidad, la innovación y la retención de talento. En la nueva economía, una organización alfabetizada en datos es una empresa más ágil y mejor preparada.

Sin embargo, adoptar esta habilidad no es un proceso automático. Requiere una hoja de ruta clara para pasar de la simple tenencia de datos a la toma de decisiones inteligentes y colectivas.

La pregunta es: ¿Cómo se aterriza esta estrategia en el día a día?

A continuación, detallamos los 7 principios fundamentales que tu empresa debe aplicar para aprovechar al máximo la alfabetización de datos, asegurando que cada colaborador pueda leer, analizar, trabajar y comunicarse con los datos de forma efectiva.

7 principios para sacar el máximo provecho de la alfabetización de datos

Todos los colaboradores de una organización deben saber cómo usar datos para tomar decisiones informadas. Lograr este propósito requiere una estrategia clara basada en 7 principios clave.

Fomentar una cultura de curiosidad

La alfabetización de datos es mucho más que un cambio técnico. Es una transformación cultural. Se trata de desarrollar la curiosidad y la humildad intelectual para cuestionar suposiciones.

Al adoptar una mentalidad científica, las decisiones se basan en la exploración de los hechos, no en las suposiciones o la intuición.

Este enfoque ayuda a combatir el sesgo de confirmación, que lleva a buscar datos que validen nuestras ideas. Este cambio es fundamental para el crecimiento.

Al igual que tuvieron que adaptarse al trabajo remoto, las organizaciones deben desaprender viejos protocolos. Si bien este proceso puede generar resistencia, es esencial para la eficiencia y la adaptabilidad.

Crear una cultura de apoyo a los datos no es algo inmediato. Por el contrario, requiere tiempo y paciencia para que los trabajadores se adapten a esta nueva forma de pensar. A medida que las personas se embarcan en este camino, los comportamientos cambian y la toma de decisiones basada en datos se vuelve una segunda naturaleza.

Incentivar a los colaboradores a poner en práctica la capacitación

La capacitación en alfabetización de datos no tiene por qué ser costosa ni demandar demasiado tiempo. Lo verdaderamente importante es que sea relevante y aplicable a las funciones de los empleados. 

Ahora bien, la teoría por sí sola no es suficiente. Para que el aprendizaje sea efectivo, es fundamental incentivar a los colaboradores a aplicar sus habilidades de forma constante. 

Una buena forma de hacerlo es proporcionar datos, aplicaciones y herramientas que puedan utilizarse como una suerte de “simulador de negocio” durante la formación en alfabetización de datos. Hacer de estas instancias un ejercicio grupal también ayuda a crear una experiencia de aprendizaje colectivo.

Por otro lado, si se quiere perfeccionar la data literacy, es importante empoderar a los empleados para que pongan en práctica su formación y utilicen sus habilidades cotidianamente, más allá de su nivel o función. Esto garantiza que la formación no se convierta en un mero trámite que se olvida rápidamente.

¿Tu organización quiere ir un paso más allá? Animá a tus colaboradores a mejorar su alfabetización en data en su vida personal, colocando objetivos para reducir su consumo energético u ordenar sus finanzas valiéndose de datos.

Involucrar a todos en el proceso

La alfabetización de datos es para todos, desde pasantes hasta el C-Level. Para motivar a la fuerza laboral, es crucial comunicar sus beneficios de manera clara, demostrando cómo la data puede aplicarse a problemas empresariales específicos.

Además, el progreso debe celebrarse y compartirse con toda la organización para que los éxitos sean visibles y sirvan de inspiración para todos los colaboradores.

Por otro lado, es importante adoptar un marco de competencias basado en roles para adaptar la capacitación a las necesidades de cada empleado. 

También es útil evaluar el nivel de cada persona, desde principiantes hasta aquellos que pueden avanzar más rápido, ofreciendo sesiones y recursos que se ajusten a sus necesidades, perfiles y estilos de aprendizaje.

Una vez que los empleados hayan recibido capacitación, llega el momento de que apliquen sus conocimientos. En este punto, las organizaciones deben darles la oportunidad de hacerlo, creando procesos de toma de decisiones inclusivos y colaborativos.

Enfocarse en los resultados deseados

La clave para usar los datos eficazmente es tener claro el problema que se quiere resolver. Comprender los objetivos comerciales y estratégicos de la organización aporta el contexto necesario para analizar la información relevante y permite tomar mejores decisiones.

Para lograrlo, las empresas deben ofrecer las herramientas adecuadas. Es un error habitual invertir en dashboards complejos que muestran datos, pero no proporcionan los insights correctos.

En estos casos, lo mejor es crear un panel de control más sencillo y personalizado, con acceso a información en tiempo real. Este enfoque evita la sobrecarga de información y maximiza el potencial de los equipos.

Medir el impacto de los esfuerzos

A menudo, medir el retorno de inversión de la alfabetización de datos es desafiante, ya que el valor real se observa a largo plazo. Sin embargo, para mantener el apoyo de los líderes, es clave buscar métricas a corto plazo. Una buena forma de hacerlo consiste en rastrear la participación de los colaboradores en las capacitaciones y el uso de las herramientas de datos.

Más allá de los números, la clave es buscar evidencia de un cambio de comportamiento. Un buen indicador es la reducción del estrés laboral, ya que el 61% de los empleados se sienten abrumados por los datos.

A largo plazo, el ROI se hará evidente en métricas tangibles, como el crecimiento de los ingresos, la reducción de los costos y el ahorro de tiempo.

Adoptar una perspectiva sistémica

Para que una organización esté realmente alfabetizada en datos, debe adoptar un enfoque holístico y sistémico. Esto implica invertir en roles, estructuras y recursos que fomenten la colaboración entre las diferentes partes de la empresa. Las compañías que entienden cómo sus áreas se conectan son las que mejor aprovechan la data literacy para fortalecer su operatoria.

Una pieza clave de este enfoque es cerrar la brecha entre quienes crean y quienes consumen los datos. A menudo, el equipo de datos tiene información valiosa que otros departamentos desconocen o no saben cómo usar. Cuando esto sucede, la data pierde valor, porque las personas que más los necesitan no pueden acceder a ella.

Para resolver este inconveniente, es fundamental fomentar la colaboración entre departamentos e invertir en catálogos de datos para facilitar el acceso a la información en toda la organización.

Elegir la tecnología que se adapte a cada negocio

Dejarse llevar por las últimas tendencias tecnológicas es muy sencillo. Sin embargo, lo más importante es que las herramientas se ajusten a las necesidades y objetivos específicos de cada empresa.

En este sentido, la tecnología debe apoyar la alfabetización de datos de varias formas. En primer lugar, tiene que contribuir a que la data esté lista para usar, es decir, identificar y corregir datos de mala calidad (incompletos, incoherentes, sesgados, etc.) de forma automática.

Además, debe permitir que los usuarios conozcan el contexto de los datos, o sea, su origen. Esto asegura que la información pueda integrarse y ser utilizada por todos, evitando que los datos queden aislados en diferentes departamentos.

Asimismo, para empoderar a los empleados, la tecnología debe fomentar el autoservicio. Esto permite que cualquier persona pueda buscar y analizar datos a través de catálogos inteligentes, democratizando su acceso.

Finalmente, también es clave que la plataforma permita iteraciones rápidas para los usuarios más avanzados, dándoles la autonomía de preparar y analizar datos sin depender del equipo IT.

El camino hacia la alfabetización de datos no es lineal. Si bien no hay un orden fijo para la ejecución de estos 7 principios, tenerlos en cuenta ayuda a optimizar la data literacy y, por lo tanto, a que los datos se convierten en un lenguaje empresarial que todos hablan. ¿Te gustaría que te ayudemos a definir e implementar tu estrategia? ¡Hablemos!

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