Crear una única fuente de verdad, equilibrando el intercambio y la gobernanza de datos para un efectivo cumplimiento de la normativa vigente, constituye un verdadero desafío para las organizaciones.
La complejidad aumenta a medida que se incrementan las partes implicadas en el proceso, ya que cada uno de los departamentos empresariales tiene diferentes objetivos y necesidades.
¿Cómo pueden las compañías proporcionar acceso a los registros a los diferentes usuarios corporativos sin poner en juego el gobierno de datos? Te lo contamos en este artículo.
El reto de favorecer el intercambio de datos y cumplir la normativa
Encontrar un equilibrio entre la necesidad de una política de gobernanza de datos segura y el deseo de otorgar un modelo de acceso y consumo flexible es siempre un reto.
Al desarrollar una plataforma centralizada de intercambio de datos, quienes forman parte del área IT, buscan establecer un régimen de gobernanza robusto y fiable. El compliance, el otorgamiento adecuado de los accesos y la calidad de los datos son sus principales preocupaciones.
Por su parte, los departamentos corporativos tienen otra forma de ver las cosas. Centran su atención en que los datos correctos lleguen a los usuarios de negocios de manera rápida y eficiente para generar información accionable.
Esta situación revela una desalineación entre los objetivos y explica por qué una buena parte de los proyectos de plataformas para compartir datos fracasa.
Si se prioriza demasiado el enfoque IT, los usuarios ven el acceso, la movilidad y el consumo de datos limitado. Por el contrario, si se pone en marcha la mirada de los áreas de negocios, se pone en peligro el gobierno de los datos.
Cómo lograr un equilibrio entre la gobernanza de datos y la flexibilidad de acceso
Entonces, ¿qué debe tener en cuenta una organización para establecer una política de gobernanza de datos que proporcione las capacidades de consumo, movimiento y entrega de datos necesarias para favorecer el intercambio?
Establecer un objetivo común entre el área IT y el resto de los departamentos empresariales
Al acordar un objetivo en común, todas las partes implicadas comparten criterios claros sobre aquello que es importante.
Por lo tanto, este es el primer paso para lograr que el sector tecnológico y la empresa encuentren un equilibrio adecuado, impulsando el éxito de cualquier proyecto.
Si existe algún desacuerdo, siempre es bueno recordar que la tecnología no es un fin, sino un medio para conseguir valor y que debe ser entendida como tal para sacar su máximo provecho.
Determinar un sistema que funcione
No nos engañemos: aunque exista un objetivo común que ayude a encontrar el equilibrio adecuado, los desafíos no saldrán de la escena.
De modo que es fundamental establecer un sistema que reciba el feedback de los usuarios para mejorar el proceso.
Esto implica que la comunicación entre el equipo IT y el resto de los departamentos debe ser fluida y constante. Asimismo, el soporte interno, las operaciones y la documentación, entre otros aspectos, tienen que estar preparados para apoyar el trabajo de los usuarios.
Simplificar el proceso interno
Aunque busquen llegar a un acuerdo, en el proceso de establecimiento de la gobernanza de datos, los equipos tecnológicos suelen establecer demasiadas reglas.
Pero a los usuarios empresariales, que buscan autonomía y flexibilidad, no les agrada esto. Por eso, cuando las normas son demasiado estrictas, aumenta el riesgo de que se desvíen de la plataforma aprobada por el departamento IT e inicien sus propios proyectos.
Si quieren evitar este escenario, quienes pertenecen al área tecnológica deben propiciar un uso simplificado de la plataforma.
Más allá del objetivo específico que persigan, el éxito de los proyectos de intercambio de data se debe evaluar de acuerdo con su capacidad para generar valor empresarial. Cuando el área IT y la organización coinciden en los objetivos y los métodos para conseguir este propósito, propiciando el acceso sin descuidar la gobernanza de datos, el éxito está asegurado. ¿Necesitás más información? ¡Hablemos!