Para que la información personal sea gestionada de acuerdo con lo que indican los estándares internacionales, en agosto 2024 se actualizó la Ley 19.628 sobre Protección de la Vida Privada en Chile. Este ajuste normativo es un llamado de atención para las empresas, que deben poner en marcha una estrategia de gobierno de datos que garantice el cumplimiento.
Al desplegar iniciativas eficientes de data governance, las organizaciones chilenas no solo pueden cumplir con la ley —y evitar multas, sanciones y problemas legales—, sino también optimizar la gestión de sus datos, lo que redunda en un mayor éxito de sus iniciativas de negocio.
Ahora bien, dado que la ley hace hincapié en la necesidad de la obtención de consentimiento explícito y bien informado para la recopilación de datos personales y la implementación de medidas de seguridad adecuadas por parte de las compañías, no basta con un abordaje parcial. Se necesita un encuadre integral.
La metodología de gobierno de datos 360° se revela como la mejor alternativa. Este enfoque integral y modular de gobernanza permite una implementación focalizada y adaptada a las necesidades específicas de cada organización.
A través de sus 8 etapas, este encuadre permite cumplir con la Ley 19.628 y, al mismo tiempo, ayuda a que las empresas creen un marco sólido de data management que ofrezca ventajas competitivas.
En este artículo, nos adentramos en las características de esta metodología.
La evolución del data management: en qué consiste el Gobierno de datos 360°
Esta metodología de data governance implica el despliegue de 8 etapas clave, cada una de ellas diseñada para fortalecer aspectos específicos de la gestión y gobernanza de datos.
- Assessment de madurez. Consiste en la evaluación detallada del estado actual de la estrategia de gobernanza de datos, relevando las áreas core de la organización para identificar fortalezas y puntos a mejorar.
- Revisión de los resultados del assessment. La información obtenida es analizada para obtener una comprensión global de la situación actual. A continuación, se define una estrategia de gobernanza de datos que se alinee con los objetivos organizacionales y las necesidades específicas.
- Relevamiento de fuentes y reportes. En esta etapa, se lleva adelante un levantamiento de las fuentes de datos y los reportes existentes. Además, se evalúan las necesidades de datos y la priorización de casos de uso, a fin de que cada empresa pueda focalizar sus esfuerzos de gobernanza en aquellas áreas que le ofrecerán el máximo beneficio.
- Diseño del programa de gobierno de datos. Se define y establece el programa de data governance, identificando a las personas claves dentro de la organización y definiendo roles y responsabilidades claras dentro de la iniciativa. De esta manera, se busca que todos los involucrados comprendan sus tareas y el impacto de sus acciones impactan en la seguridad y la calidad de los datos.
- Identificación de los términos de negocio. Luego, se catalogan los términos de negocio críticos, se definen los dueños y responsables de estos términos y se crean los metadatos asociados. De esta forma, la gestión de los datos se torna más efectiva.
- Definición de políticas y reglas. Este estadio comprende la definición de políticas y reglas para el tratamiento adecuado de los datos, así como la implementación de procesos de calidad de datos y el perfilamiento de la información para asegurar que los datos cumplen con las dimensiones de calidad establecidas.
- Definición y gestión de los datos maestros y de referencia. A posteriori, se lleva a cabo la definición e implementación de la gestión de datos maestros para la data core de negocio. Asimismo, se establecen repositorios centralizados de información, lo que mejora la coherencia y la disponibilidad de estos datos.
- Seguridad y compliance. Finalmente, se establecen procedimientos y normativas para el tratamiento seguro de la información. En esta fase, se procura cumplir con los marcos regulatorios vigentes, a fin de que la organización maneje sus datos de manera segura y conforme a las normas aplicables.
Por otro lado, el encuadre de gobierno de datos 360 es modular, focalizado y flexible. Analicemos los de cada una de estas propiedades.
Metodología completa y modular
Este abordaje cubre todos los aspectos necesarios para una gestión de datos efectiva y segura, abarcando desde la evaluación inicial de la madurez de datos hasta la implementación de políticas de seguridad y compliance.
Además, al ser modular, permite que las empresas seleccionen y prioricen aquellos componentes que consideran más críticos para sus necesidades específicas. La flexibilidad garantiza que cada implementación apunte a resolver los desafíos únicos y a aprovechar las oportunidades particulares de cada organización, ofreciendo resultados rápidos y manejables.
Implementación focalizada
El gobierno de datos 360º aborda un dominio de datos a la vez. Así, facilita una transición más suave y gestionable hacia prácticas de gobierno de datos robustas y, al mismo tiempo, aporta beneficios tangibles a corto plazo, asegurando la sostenibilidad del programa a lo largo del tiempo
Cuando se centran en áreas puntuales, las organizaciones ven mejoras inmediatas y continuas, lo que ayuda a construir el caso de negocio para futuras expansiones del programa de data governance.
Personalización y flexibilidad
Cada empresa posee desafíos y objetivos particulares. Por eso, este encuadre está pensado para ser altamente personalizable y flexible.
Al adoptarlo, las compañías pueden adaptar la metodología a sus necesidades específicas, eligiendo las etapas y los enfoques que mejor se alinean con sus metas estratégicas y operativas.
Asimismo, este grado de personalización se extiende a la capacidad de integrar nuevas tecnologías, adaptarse a cambios en el entorno regulatorio y escalar según los requerimientos cambiantes.
Cómo este enfoque contribuye a cumplir la ley chilena de protección de datos personales
La metodología de gobierno de datos 360° contribuye al cumplimiento de la Ley 19.628, promoviendo una gestión eficaz de los datos personales dentro de las organizaciones y facilitando la protección integral de los registros.
Este aporte se hace evidente principalmente en 3 de las 8 etapas que configuran el enfoque de 360 grados de la data governance: diseño del gobierno de datos, determinación de los datos maestros y referencias y establecimiento de requisitos de seguridad y compliance. Veamos estos puntos de manera detallada.
Gobierno de datos
Durante esta etapa, se establecen políticas claras y procedimientos fiables para recopilar los datos, garantizando que el consentimiento sea obtenido de manera adecuada, transparente y documentada.
Asimismo, se definen roles y responsabilidades dentro del programa de gobierno de datos, paso esencial para concientizar a todos los colaboradores sobre la importancia de la protección de datos y el impacto de sus acciones sobre el compliance.
Datos maestros y de referencia
La gestión oportuna de los datos maestros y de referencia cumple un rol central en la centralización y estandarización de información crítica, ya que hace posible un manejo más eficiente y fiable de los datos personales.
En esta etapa, se facilita la gestión del consentimiento integrando preferencias dentro de los datos maestros, a fin de asegurar que las preferencias de los usuarios estén siempre actualizadas.
Además, la administración oportuna de las referencias y datos maestros perfecciona la capacidad de las empresas de gestionar efectivamente las solicitudes de acceso, rectificación, cancelación y portabilidad de datos, debido a la centralización y la calidad mejorada de la información.
Finalmente, la gestión de ambos componentes refuerza la seguridad y la integridad de los datos personales, manteniendo un único repositorio actualizado y seguro, lo que reduce el riesgo de errores y accesos no autorizados.
Seguridad y compliance
Durante esta etapa, que implica el establecimiento y la implementación adecuada de normas de protección, se abordan las potenciales violaciones de datos o incidentes de seguridad, poniendo en marcha protocolos robustos y mecanismos de respuesta rápida ante incidentes.
Asimismo, el despliegue de esta fase es fundamental para fortalecer la protección de los datos contra accesos no autorizados, usos indebidos o pérdidas, ya que asegura que la organización cumpla con las normativas de protección de datos aplicables. De esta forma, mitiga el riesgo de sanciones y mejora la confianza de los usuarios.
El abordaje flexible, adaptable e integrado que propone la estrategia de gobierno de datos 360° no solo facilita el cumplimiento de la Ley 19.628 en Chile, sino que también instaura una gestión más eficaz de los datos, potenciando la toma de decisiones. ¿Querés saber más sobre esta metodología? Contactanos.