Por Evangelina Fis en Gobierno de datos Calidad de datos Analíticas de datos IA Generativa Inteligencia artificial Data Analytics Slider

La evolución de la inteligencia artificial aplicada a entornos empresariales parece no tener fin. Tras la IA predictiva y la IA generativa, nos encontramos en el auge de la IA agéntica, una tecnología capaz de detectar por sí misma cambios en el entorno, razonar en situaciones complejas y tomar decisiones.

Pero esto no es todo, la inteligencia artificial agéntica es adaptable, es decir, puede ajustarse a las condiciones dinámicas de los negocios. Esto la torna en una aliada clave para resolver los desafíos empresariales emergentes.

En este artículo, te proponemos indagar en el concepto de IA agéntica, la importancia que actualmente tienen los agentes de IA para el crecimiento de las compañías y el funcionamiento de los sistemas multiagentes conectados, también conocidos como MAS.

¿Qué es exactamente la IA agéntica?

A diferencia de la IA generativa —reactiva, centrada en la generación de contenido creativo y activada por una indicación o instrucción individual—, la IA agéntica es un software capaz de razonar por sí mismo y de tomar decisiones basadas en conocimientos contextuales.

Es decir, va más allá de la mera generación de contenido y ejecución de una tarea específica. Un agente de IA percibe la realidad basándose en su entrenamiento, decide de acuerdo con su propio criterio y, a continuación, ejecuta una determinada acción.

Pero no se conforma con esto. En ejecución refuerza su aprendizaje. O sea, la inteligencia artificial agentiva aprende si lo que hizo el agente fue bueno o malo y, en función de esto, lo retroalimenta.

¿Por qué incorporar agentes de IA a los negocios?

En la actualidad, las compañías se enfrentan a numerosos desafíos, especialmente en lo que respecta a las expectativas cambiantes de los consumidores, las modificaciones del mercado, la aparición de nuevos competidores, las demandas de la fuerza de trabajo y la necesidad de dar respuesta a estrictos requerimientos regulatorios.

Inmersas en un panorama por demás dinámico, precisan herramientas que les permitan sortear con éxito los retos emergentes. Ningún software estático y basado en reglas, panel de control, modelo predictivo único ni flujo de trabajo construido y ejecutado 100% por humanos puede seguir el ritmo a estas necesidades.

Pero, la IA agéntica sí puede hacerlo. ¿Cómo? Desglosando los flujos de trabajo clave a través de una serie de agentes, cada uno responsable de un conjunto de tareas y sujeto a métricas específicas.

Se trata de sistemas de IA compuestos, mucho más potentes que los simples chatbots y las indicaciones de respuesta. Cada agente puede incluir múltiples modelos fundacionales, incluidos LLM entrenados para un propósito específico y SLM para tareas específicas, flujos de trabajo de orquestación y bases de conocimiento.

Sistema multiagente (MAS) conectado

Si bien los agentes inteligentes con roles específicos son un recurso sumamente valioso para las organizaciones, cuando trabajan de manera autónoma pero colaborativa, como un ecosistema digital, detectando, aprendiendo e interactuando constantemente, su valor se potencia aún más. Veámoslo con un ejemplo concreto.

Supongamos que trabajamos en una empresa del sector de servicios financieros, una de las industrias más competitivas, complejas y reguladas del mercado. Esta compañía debe hacer frente a presiones simultáneas en la innovación de productos, la ejecución de salida al mercado y un mercado laboral y demandas de fuerza de trabajo cambiantes.

En este escenario, la firma podría utilizar los siguientes agentes:

  • Agente de marketing

    Detecta cambios en las señales de demanda en todos los segmentos y canales y está configurado para optimizar la adquisición de clientes y el conocimiento de la marca. Está medido por el costo por adquisición (CAC), la eficiencia del canal y las tasas de conversión de cliente potencial a calificado.

  • Agente de optimización de ingresos

    Incorporando señales de precios y demanda con nuevas características de productos, está configurado para maximizar los ingresos y el margen a través de estrategias de precios, empaquetado y promoción en tiempo real. Se mide por la adopción de características, el volumen de ventas y los ingresos por transacción.

  • Agente de productividad de ventas

    Recomienda las mejores acciones y la capacitación necesaria para los representantes, basándose en datos de oportunidades en tiempo real y señales de comportamiento. Está configurado para mejorar la efectividad del vendedor, la incorporación y la retención. Es medido por el cumplimiento de cuotas por representante, la velocidad del ciclo de ventas, el tiempo de adaptación del representante y la rotación.

  • Agente de gestión de riesgos

    Integrando datos en tiempo real de señales de fraude, cambios del mercado y tendencias de la cartera, este tipo de agente está configurado para equilibrar el crecimiento con la exposición al riesgo regulatorio y financiero. Se mide por la relación de pérdidas, los rendimientos ajustados al riesgo y otras métricas de cumplimiento.

  • Agente de servicio al cliente

    Al conjugar datos estructurados y no estructurados de marketing, producto y ventas, proporciona información crítica a los representantes de servicio al cliente y a los clientes finales para impulsar la lealtad y reducir la rotación. Está medido por la tasa de retención de clientes, el net promoter score (NPS) y los tiempos de resolución de llamadas.

Beneficios de un sistema multiagente (MAS)

Si bien cada uno de los agentes es independiente y puede operar dentro de su propio dominio, el verdadero potencial se libera cuando forman un sistema multi-agente (MAS) conectado, que actúa de forma autónoma pero colaborativa.

Cuando se orquestan juntos, estos agentes permiten adaptar proactivamente la estrategia, innovar más rápidamente y maximizar el valor de vida del cliente.

Siguiendo con el ejemplo de la compañía de servicios financieros, al crear un ecosistema multi-agente, en el cual cada uno de los agentes se comunican y coordinan entre las funciones comerciales, se produce un movimiento sinérgico.

Mientras que el agente de marketing detecta cambios en la demanda y le indica al agente de ingresos que pruebe nuevos precios, el agente de ingresos colabora con el agente de riesgos para garantizar el cumplimiento y un crecimiento seguro.

Por su parte, el agente de ventas utiliza esta inteligencia para personalizar los lanzamientos y mejorar la conversión, al tiempo que el agente de servicio al cliente envía información del mundo real de vuelta al sector de marketing y producto.

¿Lo mejor de todo? Estas arquitecturas emergentes no necesitan seguir un guión estricto. Aprenden, coordinan y se adaptan, formando un sistema dinámico y vivo que se adapta a cada negocio en particular.

El panorama de la IA agéntica avanza rápidamente y las organizaciones deben estar preparadas para actuar. En Data IQ, contamos con el expertise y la experiencia para ayudar a tu empresa a desplegar agentes de inteligencia artificial que conformen sistemas multi-agentes conectados. ¿Necesitás más información? ¡Hablemos!

 

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