Por Evangelina Fis en Gobierno de Datos Slider

En un mundo completamente digitalizado, en el cual los datos se han convertido en el activo más valioso para el crecimiento y la subsistencia de las organizaciones, desplegar una estrategia de data governance responsable y eficiente no es una opción, sino una obligación.

Muchas empresas encuentran dificultades para garantizar la disponibilidad, usabilidad, integridad y seguridad de los datos que utilizan.

En este artículo, indagamos cuáles son los factores que aseguran el gobierno de datos y explicamos qué pasos deben seguir las compañías para simplificar los procesos de data governance.

Data governance, una estrategia crucial y compleja

La gobernanza de datos hace referencia a la gestión global de los registros de una determinada organización, tanto en términos de disponibilidad, así como de integridad, usabilidad y seguridad. Una estrategia de data governance sólida garantiza que los datos sean fiables y coherentes.

En este sentido, velar por un adecuado gobierno de los datos es clave porque:

  • Permite tomar decisiones informadas
  • Contribuye a apoyar la estrategia general de data de la organización
  • Fomenta una cultura impulsada por los datos, promoviendo la responsabilidad en la gestión y la alfabetización de datos en todos los niveles
  • Mitiga los riesgos asociados a datos incompletos, inconsistentes o incorrectos, mejorando la calidad de los datos
  • Ayuda a establecer un marco claro para el uso de datos, fomentando el uso responsable y adecuado de la información sensible
  • Garantiza el cumplimiento de la normativa y reduce la probabilidad de que se produzcan filtraciones
  • Protege la reputación corporativa frente a clientes, partners y colaboradores
  • Mitiga el riesgo de eventuales problemas legales y/o financieros

Sin un marco de gobierno de datos adecuado, las empresas se exponen a inconvenientes relacionados con el compliance, la data quality y la toma de decisiones.

No obstante, existen varios factores que hacen que garantizar la data Governance no sea tarea fácil. Por un lado, el aumento exponencial del volumen y de la variedad de los registros complejiza la estrategia de gobernanza.

El asunto se torna aún más difícil si tenemos en cuenta el ritmo vertiginoso de los avances tecnológicos. Estos adelantos introducen nuevas fuentes de datos y métodos de procesamiento, lo que exige actualizaciones constantes de las políticas de gobierno de los datos.

La necesidad de adoptar y coordinar múltiples marcos normativos en evolución permanente, los silos organizacionales y la falta de comunicación entre sectores hacen que las prácticas de gobernanza se fragmenten, agravando el panorama.

7 pasos para simplificar la gobernanza de datos 

Para aprovechar al máximo el potencial de los datos y, al mismo tiempo, mitigar los riesgos que presenta una gestión inadecuada de los registros, las organizaciones necesitan desplegar una estrategia de gobierno de datos sólida y eficiente. Pero, ¿cómo reducir la complejidad que presenta la data governance?

Simplificar las políticas

Cuando las normas y reglas internas son confusas o están plagadas de palabras técnicas, los colaboradores pueden tener dificultades para comprenderlas y, por ende, también para cumplirlas.

Por eso, es clave simplificar las políticas utilizando un lenguaje claro y ejemplos concretos a fin de mejorar su comprensión y su cumplimiento.

Además, normalizar las políticas en toda la compañía, garantizando que se ajustan a las mejores prácticas y normativas del sector, proporciona un marco cohesivo para la gobernanza.

Identificar las partes interesadas

Todos los stakeholders deben estar alineados con la estrategia de data governance. Esto requiere construir un enfoque colaborativo que involucre a las partes interesadas de varios departamentos y niveles de la organización, incluidos ejecutivos, jefes de departamento, administradores de datos y profesionales IT.

Al implicar a todos, no solo mejorá la eficiencia del gobierno de data, sino que también se construye una cultura de responsabilidad y propiedad de los datos en toda la organización.

Fomentar la comunicación

Para evitar inconvenientes en lo que respecta al uso de los datos, es fundamental fomentar canales de comunicación abiertos entre los departamentos. Diseñar e impartir formaciones que concienticen sobre la importancia de la gobernanza también puede ser útil, ya que allí los colaboradores pueden entender cuál es su rol y los riesgos potenciales asociados a una mala gestión de los registros.

Cuando la comunicación es clara y transparente, las partes involucradas pueden entender la responsabilidad que tienen en términos de data management.

Centralizar la gestión de los datos

Centralizar la gestión de datos agiliza los procesos de gobernanza, permitiendo que las empresas creen un inventario unificado de registros. Esto facilita el seguimiento del linaje de los datos, el cumplimiento de las políticas y la calidad de los datos.

En este sentido, la centralización simplifica el control de acceso y permite supervisar en tiempo real el uso de la información, mejorando la eficacia de la gobernanza.

Garantizar el compliance

De acuerdo con el país o la región en las cuales operan, las organizaciones están sujetas a diversas regulaciones de datos. Para asegurar el cumplimiento y minimizar los riesgos legales, reputacionales y financieros, es esencial asegurarse de que las políticas de gobierno de datos se alinean con estas normativas.

La supervisión y auditoría periódicas de las prácticas de data governance cumplen un rol esencial a la hora de identificar inconvenientes y garantizar el compliance. Además de ser un requisito legal, la adhesión a las regulaciones es una excelente forma de demostrar el compromiso con la privacidad y seguridad de los datos de cara a clientes y partners.

Tomar en consideración el uso ético de los datos

La ética en la gobernanza no solo implica cumplir con la normativa vigente, sino también usar de manera responsable los registros.

En este sentido, las compañías deben considerar las implicaciones éticas de sus prácticas de datos, incluidas cuestiones relacionadas con la parcialidad, la imparcialidad y la transparencia.

Al integrar consideraciones éticas en los marcos de gobierno de datos, las organizaciones tienen la posibilidad de simplificar los procesos de toma de decisiones y, al mismo tiempo, de garantizar que la gestión de los datos se ajusta al uso ético de la información.

Construir una cultura data-driven

Para simplificar la gobernanza, las organizaciones deben fomentar una cultura basada en los datos que ponga en valor los registros y fomente su uso.

Además de invertir en programas de formación para mejorar la alfabetización de datos, es importante que las compañías animen a los colaboradores a tomar decisiones basadas en datos, proporcionándoles acceso a herramientas analíticas.

La creación de un entorno de colaboración en el que los empleados se sienten cómodos compartiendo y utilizando los datos respalda los esfuerzos generales de gobernanza.

En Data IQ, podemos ayudarte a desentrañar las complejidades de data governance, contribuyendo con el despliegue de una estrategia de gobierno de datos adecuada y eficiente. ¡Hablemos!

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